Carrito abandonado: el recordatorio que ya viene puesto
En SpeakSite el recordatorio de carrito abandonado existía desde hace tiempo, pero había que montarlo: decidir cuántos correos, a qué horas y con qué texto. Y lo que hay que montar a mano, en la práctica, casi nadie lo monta. Para el dueño de una tienda, una función que viene apagada es una función que no existe.
Así que lo hemos cambiado. Desde el 3 de octubre, el recordatorio de carrito abandonado viene encendido en todas las tiendas de SpeakSite, con unos valores que funcionan sin tocar nada, y con un interruptor para quien prefiera apagarlo.
Por qué se queda un carrito a medias
Un carrito abandonado no siempre es un cliente perdido. Muchas veces es alguien a quien interrumpieron: sonó el teléfono, tenía que consultarlo con alguien, quería comparar o estaba esperando a cobrar. Y en una tienda que vende a otros negocios pasa todavía más: quien compra para su empresa deja el carrito a propósito, lo repasa y vuelve otro día.
Por eso el recordatorio de serie son dos correos y no tres: uno a las 2 horas, cuando todavía se acuerda de lo que estaba haciendo, y otro a las 24 horas. Un tercero, a quien ya ha recibido dos, empieza a molestar más de lo que ayuda.
Qué hace el recordatorio sin configurar nada
A quien deja productos en el carrito sin terminar el pedido le llega un correo con sus productos, el total y un botón para volver al carrito. Sale con el nombre de tu tienda y, si el cliente contesta, la respuesta te llega a tu correo.
Lo importante, sin embargo, es lo que no hace:
- No escribe de noche. Entre las 21:00 y las 8:00 (hora de Madrid) espera a la mañana.
- No escribe a quien ya ha pedido. Si el cliente dejó el carrito pero luego pidió por otra vía —desde la web, desde la hoja de pedido o por teléfono, si tu tienda está conectada a tu programa de gestión—, no recibe nada. Escribirle «te dejaste esto» a quien ya te hizo el pedido sería quedar mal.
- No escribe a quien pidió no recibir más. Cada correo lleva su enlace para darse de baja.
- No manda dos correos seguidos. Entre uno y otro pasan como mínimo 12 horas, y si un carrito lleva ya un día parado, recibe solo el correo que le toca, no los dos de golpe.
- No abre la cuenta de nadie. Si el cliente tiene cuenta, el botón le lleva a su carrito cuando ya tiene la sesión abierta en ese móvil u ordenador; si no, le pide entrar y después le devuelve al carrito. Así, un correo reenviado a otra persona no le da acceso a la cuenta.
Solo hace falta una cosa: que tengamos el correo de esa persona, porque tiene cuenta o porque lo escribió al empezar el pago. A un visitante anónimo que no ha dejado ningún dato no se le puede recordar nada, y no lo intentamos.
Lo que puedes cambiar
Todo está en el panel de la tienda, en «Recuperación de carritos»:
- Ver el correo. Antes de decidir nada, puedes ver exactamente lo que le llega al cliente, con el último carrito abandonado de tu tienda o, si todavía no hay ninguno, con uno de muestra hecho con tus artículos.
- Tus propias etapas. Hasta tres correos, con las horas que quieras, su asunto, su texto y, si te interesa, un código de descuento en cada uno. Los productos, el total y el botón salen siempre. Y si te arrepientes, «Volver a las de serie».
- Un recordatorio a mano. Desde la lista de carritos puedes mandar uno en el momento a un carrito concreto.
- El interruptor. Si no lo quieres, se apaga y no sale ningún recordatorio automático.
Y para saber si sirve, el mismo apartado enseña lo que han traído los recordatorios en los últimos 30 días: cuántos pedidos llegaron después de un recordatorio, cuántos se pagaron y por qué importe, etapa a etapa.
Un consejo antes del descuento
La tentación es meter un código de descuento en el primer correo. No lo hagas de entrada. Quien dejó el carrito por una interrupción suele volver igual, y si aprende que abandonar el carrito trae premio, puede acostumbrarse a esperarlo. Deja que los dos correos de serie hagan su trabajo unas semanas, mira cuántos pedidos traen y, si quieres probar el descuento, ponlo solo en el último.
Tampoco hace falta escribir textos largos. El correo ya lleva lo que el cliente necesita para decidir: lo que eligió, cuánto era y un botón. Un asunto claro hace más que tres párrafos de marketing.
Lo que una tienda da por hecho, de serie
Este cambio sale de una norma que nos hemos puesto con SpeakSite: lo que cualquier tienda online da por hecho tiene que venir hecho, funcionando el primer día y con un interruptor para apagarlo, no como una opción escondida que hay que descubrir y configurar. El recordatorio de carrito es el primero en pasar por ese filtro.
Si tienes una tienda en SpeakSite, no tienes que hacer nada: ya está funcionando. Puedes entrar en «Recuperación de carritos» y pulsar «Ver el correo» para ver lo que reciben tus clientes. Y si estás pensando en montar tu tienda, en nuestra página de SpeakSite tienes lo que hace el producto y sus planes, y en speaksite.app puedes crear tu cuenta.